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EL JUEGO: QUE TAN IMPORTANTE ES PARA LOS NIÑOS

9 marzo 2020

En la sociedad en la que estamos parece que el juego en los niños pequeños se queda a un lado para pasar a hacer otras cosas más estructuradas como deberes o actividades preparadas y controladas. Los niños necesitan tiempo de ocio y juego libre para poder ser niños y también, para poder desarrollarse de una forma sana y feliz.

Importancia del juego para un buen desarrollo en los niños:

El juego está a la altura de una buena educación, del amor e incluso de la importancia del sueño… es imprescindible para los niños.

Se potencia su creatividad:  El juego hará que los niños sean emocionalmente más expresivos, que tengan más energía, que aprendan a comunicarse mejor y a tener más vocabulario. El juego les permite cuidar su sentido del humor, a potenciar su imaginación, a sentir pasión por lo que hace, a ser perspicaz y a poder conectar con el mundo que le rodea de una forma mucho más profunda. El juego ayuda a los niños a potenciar su creatividad a que sean capaces de inventar historias y de cambiar la perspectiva de la realidad.

Se fortalece su intelecto: Los niños que juegan libremente y que se relacionan más con otros niños, pueden potenciar su función cognitiva. Su cerebro se fortalece y desarrollan una mejor atención y memoria.
 Se desarrollan sus habilidades sociales: A través del juego los niños aprenden a llevarse bien con las personas y a afrontar algunos retos sociales. Cada oportunidad para jugar con otros niños es un curso rápido de cómo funcionan las interacciones sociales. Los niños pueden empezar a comprender el comportamiento de las personas y también a saber que en ocasiones las reglas, no siempre son justas para todos.

Además, los niños también aprenderán que deben encontrar la forma de satisfacer sus propias necesidades y deseos sin tener que pisar las necesidades y deseos de otros. Esto se hace a través del compromiso y la negociación, encontrarán sus propios límites, sabrán qué es lo que les hace sentir bien y qué es lo que no.

Entenderán y controlarán sus propios sentimientos: En el juego, las cosas no salen siempre como se planean y esto puede hacer que los niños tengan una montaña rusa de sentimientos difíciles de controlar. En muchas ocasiones, cuando los niños juegan no hay adultos alrededor para una decisión correcta y los niños deben aprender a medir sus propias respuestas emocionales para poder hacer frente a hechos que no aceptan o a cualquier otro tipo de conflicto.

Y lo mejor de todo es que los niños aprenderán a resolver sus propios problemas a través del juego, podrán ser ellos mismos y sabrán que ellos tienen el poder de sus vidas y de sus sentimientos. Podrán darse cuenta de su ingenio, su creatividad y la capacidad de organizar su entorno para satisfacer sus propias necesidades, algo imprescindible para un buen desarrollo y crecimiento personal.

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